Verano 2016 (Parte I): Duisburg-Düsseldorf-Köln-Nantes

“Ladies and gentlemen, the captain has started our descent; please make sure your seat backs and tray tables are in the full upright position…” Eso fue lo que me despertó mientras nos aproximábamos a Lisboa, quería ir al baño pero ya había como cinco personas en cola, así que desistí de la idea. Aterrizamos, y la gente comenzó a aplaudir, la verdad es que me dio un poco de pena ajena. Agarré mi bolso de 12 kg, mi porta laptop y la bolsa con los 3 kilos de chocolate que había comprado en el Duty Free en Maiquetía. El proceso de revisión fue súper lento, pero luego de sortear toda la cola pude entrar finalmente a la zona Schengen. Moría de hambre, así que aproveché de desayunar antes de continuar con mi travesía.

Ya se acerca la hora de abordaje por lo que decidí acercarme a mi puerta de embarque, me despedí de Pedro con un abrazo (él iba para Nantes) y yo continuaba hasta Frankfurt. El vuelo sin inconvenientes llegó a la capital financiera de Alemania, ya me había advertido que el aeropuerto es un poco enredado por lo grande que es. Mis maletas llegaron, suspiré aliviado, agarré un carrito y como pude puse todo mi equipaje allí (80kg en total). Me fui a entregar una de mis maletas al servicio postal de la Deutsche Bahn, y de verdad me costó un mundo porque el sitio donde se entrega la maleta está súper escondido en la terminal aérea, cuando por fin pude entregar la maleta, me fui a esperar el tren que me dejaría en Duisburg (con trasbordo en Köln). Anuncia lo que nunca pensé posible en Alemania, se retrasó el tren 15 min y perdería mi conexión en Köln, con mi alemán básico pregunté si podía agarrar otro tren, sorprendentemente me entendieron todo lo que dije y me dijeron que sí que no había ningún tipo de problemas. Tres horas y media después llegué a Duisburg, y veo a lo lejos a Isabel y a Denis. Isabel es una amiga de Venezuela que está en Alemania desde el 2013, Denis es su prometido canadiense/ruso. Estoy muy agradecido de que me hayan facilitado su hogar por 12 días.

Duisburg es una ciudad pequeña, y siendo sincero bastante fea para los estándares alemanes. Es una ciudad industrial y una ciudad dormitorio para los que trabajan o estudian en Düsseldorf. Durante mi corta estancia en casa de Isabel, pude visitar Düsseldorf tres veces, simplemente se toma un tren y en cuestión de 25 min ya estás en Düsseldorf, les puedo decir que me encantó la ciudad, con un ambiente joven y llena de vida. Pude ver a Daniella, una compañera de clases del curso de alemán de Venezuela, y me contó sus dificultades para aprender alemán, creo que todos padecemos eso. También pude hacer una visita express a Köln, era la segunda vez que iba, ese día no fue nada especial porque era domingo, y como todos saben en Alemania nada abre los  domingos. Subí a una torre que se veía toda la ciudad, vi la catedral, almorcé y de nuevo de regreso a Duisburg.

Había planificado previamente pasar una semana en Nantes, Francia y así poder conocer a la hermana de Pedro. Me monté por primera vez en Flixbus, una empresa de autobuses que está disponible en muchas partes de Europa y los precios son bastante accesibles. Durante mi primera experiencia el bus se retrasó 1 hora y no informaron nada, otra  vez me tocó machucar el alemán para entender lo que ocurría, finalmente el bus llego y emprendí mi rumbo a París vía Bruselas, en París haría una escala de 6 horas para luego continuar a Nantes. Los autobuses son cómodos pero hacen demasiadas paradas y de verdad logras dormir poco pero es una opción barata. Cuando llegué a Paris me resguardé en el McDonald’s y esperé allí todas las horas para agarrar el segundo bus, este McDonald’s fue lo máximo, wifi gratis, servicio a la mesa, baños súper limpios.

Agarré el siguiente bus que me dejaría en Nantes, y de verdad qué ciudad tan joven y buena vibra. Sólo había estado en Paris previamente por lo que esto era una nueva experiencia para mí. La ciudad está creciendo muchísimo y está llena de oportunidades. Por fin conocí a la hermana de Pedro, a su sobrina y a su cuñado, de verdad fueron muy cariñosos conmigo durante mi estadía. Durante esa semana visitamos el centro, alquilamos unas bicicletas y paseamos por toda la ciudad, fuimos a un partido de futbol que de verdad era un to d porque Vizcarrondo estaba jugando para el Nantes F.C., fui a la playa y por primera vez me bañé en el Atlántico. De verdad, el color del agua y la temperatura son horrible pero ojalá en Venezuela tuviéramos el desarrollo que tienen en La Baule, un malecón larguísimo, lleno de tiendas, duchas y baños por todos lados, para llegar hasta allá utilizamos Bla Bla Car, es una app mu popular en Europa que aplica el modelo de economías compartidas, simplemente alguien que haga un viaje regular o esporádico de A a B, en este caso de Nantes a La Baule, puede ofrecer asientos en su carro a desconocidos para compartir gastos de gasolina, peajes, etc. Como en Europa no pasa casi nada este servicio está bastante expandido por el continente. El viaje nos terminó saliendo en €10 a cada uno por ambos trayectos, lo que es maravilloso a la hora de hacer viajes de último momento. Luego de esa excelente semana en Nantes, nos tocaba agarrar nuevamente Flixbus porque pasaríamos unos días en Paris…

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Retomando el blog

Luego de que varias personas me sugirieran de que continuara con el blog, hoy he decidido retomar este pequeño espacio de desahogo. Ya han pasado casi ocho meses desde mi última publicación; sé que dije que trataría de postear semanalmente pero simplemente la rutina me consumió. “Tanto nadar para morir en la orilla” diría mi madre, luego de postear un año y medio desde Venezuela, paré cuando logré mi meta de emigrar, cuando más bien debería seguir contándoles mi experiencia como Venezolano en Austria.

En los próximos posts trataré de resumir los 9 meses que ya llevo viviendo Europa incluyendo el verano, el invierno, unas vacaciones en Venezuela  y el comienzo de la primavera.

Be my guest!

La salida

Llegó finalmente el día, el 2 de agosto fue -por los momentos- el último día en tierras venezolanas y la fecha del último sello que tengo del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía en mi pasaporte. Tres días antes tuve la despedida con mi familia materna –los que yo considero más cercanos y más bochincheros- en Valencia, fue grato compartir con todos ellos, muchas risas, muchos cuentos y sobre todos muchos “gallos”, es que me hicieron un Karaoke Party y nadie se salvó de cantar.

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Despedida familiar

Yo estaba sumamente nervioso, había preparado todo con unos días de antelación para evitar cualquier corredera a última hora, mi familia es de Guárico pero yo le metí una mentira blanca a mi papá que mi vuelo salía el 2 de agosto a primera hora  para dormir la noche anterior en Caracas, no me quería arriesgar a perder el vuelo por alguna tranca ni tener un elevado estrés por cualquier imprevisto. La noche anterior al vuelo, ya estando en Caracas me visitaron mis tres mejores amigos y ya allí caí en cuenta que no los vería por no sé cuánto tiempo y fue algo algo difícil de asimilar, más cuando ves que el abrazo de despedida tuvo lágrimas de por medio.

Diez de la mañana, ya todos estamos listos, solo pude dormir 2 horas en toda la noche porque la ansiedad  no me daba un respiro; debíamos entregar las llaves de lo que fue mi hogar durante casi tres años en Caracas y eso nos retrasó bastante porque el nuevo inquilino estaba bastante perdido en el mapa y no daba con la dirección, finalmente salimos a las doce con dos maletas con exceso de peso (32kg kg c/u), mi maleta de mano y mi portalaptop. Bajamos sin contratiempos a Maiquetía, pero entrando al aeropuerto veo una alcabala, debo confesar que fue uno de los momentos más cagantes de mi vida, llevaba un mes leyendo noticias y reportajes de unas alcabalas en la entrada del aeropuerto donde te matraquean en divisas, gracias a Dios nada eso ocurrió.

Llegué al counter de la aerolínea, se encontraba una guardia nacional chequeando los documentos de identidad, me pide el pasaporte y le doy el venezolano, luego me pide el pasaporte comunitario, lo revisa y me dice “¿Baja consular? ¿Ud. se va del país?” a lo que yo solo respondí “Sí”, “Que tenga un buen viaje” fue su respuesta. Luego de pagar la multa por exceso de equipaje (Bs. 151 mil) –no se imaginan mi arrepentimiento de haber traído tantas cosas, luego acá te das cuenta que no las vas a utilizar para nada- nos fuimos a la feria de comida a verme con mi familia materna, los había visto tres días antes pero somos muy unidos por lo que decidieron echarse un viaje de 2 horas de ida para pasar solo 45 min conmigo antes de cruzar la puerta de inmigración. Todos querían comer pero yo no tenía nada de apetito, solo me tomé una frescolita y conversé con ellos mientras miraba nervioso el reloj porque la empleada hizo mucho énfasis en pasar inmigración más tardar a la 1:30pm porque la Guardia Nacional estaba revisando las maletas y si era uno de los desafortunados –lo fui- tenían que abrirme las maletas y revisar qué había dentro.

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No es la mejor foto pero estamos todos

Mi tía Lorena fue la primera que se puso a llorar, le di un abrazo para calmarla y cuando volteo era mi mamá quien lloraba, no se imaginan cómo se aguó el guarapo en ese momento y de verdad traté de ser muy fuerte pero inevitablemente las lágrimas se salían solas, yo no soy persona de llorar para nada pero este momento ha sido uno de los más duros de mi vida, dejar tus seres queridos con un país derrumbándose te hace pensar por un momento si eres un egoísta por querer buscar otras oportunidades fuera de tu país sacrificando lo mejor que te puede dar la vida; como pude disimulé, abracé a mi ahijada y aproveché de secarme las lágrimas, abracé a mi prima Leonella y recuerdo que me decía “Cónchale primo, porqué eres así”, formaron una especie de circulo y yo uno a uno los iba abrazando, casi todos lloraban, por dentro me estaba derrumbado pero no quería dejar esa última impresión con mi familia y más cuando sabían que me iba solo a un territorio totalmente desconocido para mí, puse mi mejor cara y emprendí camino hacia inmigración, no se me sale de la cabeza mi familia mirándome a lo lejos y yo haciéndoles un gesto con la mano de adiós. Al cruzar la puerta y no ver más a mi familia me sentí la persona más indefensa del mundo.

“¿Por qué te vas tanto tiempo a Europa? ¿Te vas a estudiar? ¿Crees que regreses en los próximos seis meses?” Fueron unas de las tantas preguntas que me hizo el oficial de emigración, me entrega el pasaporte y para quitarme un poco el choque emocional decidí meterme en el Duty Free –no parecía Venezuela, estaba full de cosas importada, era como una burbuja dentro del país- y terminé comprando una caja de chocolates El Rey y una de Savoy, luego fui al gate y me quedé esperando a Pedro que como de costumbre iba justo en la raya, finalmente llega y me pide acompañarlo a comprar chocolates, mientras estaba en ese plan mi mamá me manda mensajes y mi hermano también de que me estaban llamando por los parlantes.

Fui un afortunado –not- seleccionado para revisar una de mis maletas por la Guardia Nacional, ese día estaba haciendo un calor de 33⁰C en Maiquetía, no servía el aire acondicionado –qué novedad en Venezuela- y tuve que correr a la revisión, nada del otro mundo, perdí 30 min bajo el calor del Aeropuerto porque te hacen salir, me dan mi pase de salida y regreso al gate, ya habían comenzado a abordar, Pedro me miraba con cara de ¿todo bien? Y yo le hago señas de que algo no andaba bien en mis axilas, ese día el desodorante decidió abandonarme. Compadre, yo olía demasiado mal, ni yo mismo soportaba el olor, parecía un europeo de pura sepa que viaja de regreso a su hogar luego de unas vacaciones en el caribe; para cerrar con broche de oro, estaban haciendo un control -otro- en el gate y un guardia me hizo vaciar por completo mi maleta de mano para “verificar” que todo estaba bien.

Luego de una hora de retraso por fin despegamos y ya sentía libertad, lo había logrado, gracias a Dios no formé parte de una estadística más del país, ahora mis preocupaciones no serían conseguir comida, protegerme de la inseguridad, rendir el dinerol, esto se traducía en un nuevo inicio, y como hombre nuevo necesitaba cambiarme la franela, lavarme las axilas, echarme desodorante –lo pude hacer porque metí ropa en mi maleta de mamo- y dormir el resto del viaje.

Nuevo título, nuevo dominio

Ya llevo un mes y tres semanas en Europa y de verdad me quería disculpar por el abandono total que le tengo al blog, con la viajadera de aquí para allá se me ha hecho muy difícil mantener actualizado este espacio pero de verdad trataré de tomarme un día a la semana para publicar algo por acá.

Como comenté en mi entrada anterior decidí cambiar el nombre de blog a “Venezolano en Austria” como también lo hice con el dominio para que sea más coherente con lo que voy a estar posteando por acá. En casi dos meses he vivido muchísimas cosas por lo que haré varias entradas para no saturarlos de información.

En la próxima entrada hablaré un poco de cómo fue la salida por Maiquetía y todo el proceso sentimental que eso conlleva, yo creía que no me afectaría para nada eso y créanme que no es tan fácil como uno piensa. También publicaré entradas hablando sobre mi verano en Europa, y finalmente la llegada a mi destino final: Villach, Austria.

8.456 Km

Me quedan sólo 7 días en Venezuela y tengo un pocotón de emociones encontradas, empezando por que debería cambiar el título del blog (lo haré más adelante) ya que mi destino final no será Alemania sino Austria. Sí, me decidí por el país montañoso que poco sé de él y que pocos venezolanos viven allá pero que –espero- me ayudará a cumplir mis metas profesionales.

Aún no me han ni aceptado ni rechazado las universidades alemanas, y según el cronograma de ellas me darán respuesta la semana que viene, poco a poco me fui mentalizando que mi destino sería Austria y por eso desde mi última entrada he venido planificando todo para allá.

Comenzando con que ya tengo lugar donde vivir, la universidad te ofrece un apartamento con dos habitaciones + cocina + baño para compartir entre dos personas por el módico precio –claro sí- de €328 c/u, yo estoy claro que puedo conseguir algo más barato pero como no tengo ni idea del pueblo donde voy a vivir (Villach), he googleado sobre él y he visto fotos pero nunca es igual que vivir allá. Mi plan es vivir 6 meses en la residencia y luego en el segundo/tercer semestre irme a alguna de las universidades que son partner con la mía de Erasmus (intercambio), al volver buscaré algún sitio para vivir dentro del pueblo.

villach_panoramaVillach no pinta nada mal

Como mencioné en el post anterior, estudiaré una maestría en International Business Management en la Fach-hochschule Kärnten, el curriculum es súper completo y actualizado, son 3 semestres de materias teóricas/prácticas y un semestre de tesis; todo es en inglés pero también me piden aprender un idioma adicional, me pusieron a escoger entre italiano, ruso o esloveno porque estoy en un nivel intermedio de alemán y debo empezar ese idioma desde cero, por lo que elegí italiano por obvias razones.

La universidad te asigna una especie de buddy para que te guíe con todos los trámites y preguntas, me asignaron a dos chamas -una más fea que la otra-, le escribí a la menos fea y era una gringa súper antipática, o sea, aparte de fea eres odiosa, saben lo que dicen de las feas y odiosas ¿No? Lo dejo a libre interpretación. Le escribo a la otra chama que es una albanesa/italiana y resulta que es súper amigable, me ha ayudado burda dándome tips, igual aún no me he puesto intenso porque es verano en Europa y seguro ella quiere disfrutar de su verano en Italia.

Mientrasella disfruta de las agua veraniegas en Italia, yo estoy armando las maletas y lo diré sin filtro: VAINA PA’ LADILLA, o sea, yo soy bastante organizado pero armar una maleta de mudanza es totalmente distinto a la de vacaciones, es demasiado estresante y fastidioso, llevo ya día y medio y apenas terminé una de 23kg, todavía me falta otra de 23kg y el equipaje de mano, aparte de que ya desalojé mi apartamento en Caracas por lo que tuve que traerme todas mis cosas (incluyendo moto) a casa de mis padres en Altagracia de Orituco (a tres horas de Caracas). Lo que no falta en mi maleta es el RON, yo como buen venezolano me considero un amante del ron, por lo que me estoy llevando unos 3,5 litros, el resto es ropa, medicinas, productos de higiene personal y un poco de chucherías para una amiga que vive en Alemania (quien me recibirá), traté de ver un tutorial en YouTube de cómo armar la maleta, pero que va no se me da.

Para la fecha ya llevo cuatro despedidas: dos planificadas y dos espontáneas. La primera fue la despedida en mi trabajo, algo sencillo pero bonito, no me la esperaba; la segunda fue ese mismo día con mis dos vecinos más cercanos porque venía sarataco1 de los vinos que me tomé en la oficina por lo que saqué todos los culitos (sobrantes) de botellas de licor que me quedaban por allí y estuvimos hasta casi las dos de la madrugada. La tercera despedida fue en el pueblo dónde crecí con mis amigos del colegio, que son mis amigos más cercanos y la pasamos genial; la cuarta despedida fue en Caracas el fin pasado y de verdad que la pasé aún mejor (volvieron a ir los mismos amigos cercanos). Este fin de semana es mi última despedida, será solo con mi familia y creo que será más emotiva que las anteriores.

13731867_10153744249803302_2043122611601819905_oBorrachos y sudados

Aún no me ha pegado el tema de irme del país, es que en Venezuela todo está tan difícil y desastroso que ya quiero salir de esta anarquía; capaz suceda más adelante cuando esté en Austria formando una rutina y todos mis amigos y familiares estén a 8.456Km de distancia pero mientras tanto sigo planificando qué haré este verano en Europa.

 1Sarataco se le dice al estado de una persona que ha estado tomando bebidas alcohólicas, y esta algo embriagado, alegre, pero sin llegar a estar completamente borracho.

¿Cambio de planes?

El countdown que tengo instalado en mi celular me indica que sólo faltan 45 días para irme de Venezuela, y aún no tengo un destino seguro. Había pospuesto esta entrada porque la quería escribir con una respuesta a la interrogante: ¿cuál será la ciudad que me acogerá en Europa?

Sólo tengo hasta el momento el destino a dónde llegaré durante mi primer mes en Alemania, que será en casa de una amiga y su novio en la ciudad de Duisburg. La verdad es que de las 3 universidades a las que apliqué sólo he recibido respuesta de una y no es precisamente de Alemania sino de Austria.

Pues sí, a último momento me decidí a aplicar en Fachhochschule Kärnten en Villach Austria como plan C y poco a poco se ha convertido en mi plan A. Todo comenzó en el curso de alemán que estoy haciendo, un compañero que trabaja en la representación diplomática de Austria en Caracas me dijo que por qué no aplicaba en ese país, los costos son parecidos a los de Alemania y también los requisitos; esa conversación me quedó dando vueltas en la cabeza hasta que decidí a aplicar.

El programa de la maestría es súper completo y actual, por lo que cada día me encanta más y más esta opción. Apliqué que si un día domingo, a la semana siguiente me estaban haciendo una entrevista vía Skype, y una semana y media después me habían enviado la carta de aceptación en el programa “International Business Management” 2016/2017, durante la entrevista me comentaron que estaban aplicando más de 250 personas y que solo habría cupo para unas 25 personas, por lo que en parte me siento alagado por la exclusividad.

Austria nunca estuvo en mis planes, a pesar de que el país es más caro que Alemania lo estoy considerando muy seriamente. Tengo hasta la semana que viene para dar respuesta positiva antes de que me quiten el cupo, estoy que aplico un análisis SWOT al mejor estilo gerencial para saber qué elegir.

Lo curioso de esta opción es que antes de saber que había quedado en Carinthia University of Applied Sciences una compañera de trabajo que cree en las energías, en la ley de la atracción, y en todo eso me dijo con toda seguridad: “Tadeo, vas a quedar en esa universidad. Yo soy bruja, créeme que esa es tu mejor opción y la que más te conviene”, y yo le dije “Pero si esa es mi opción C, yo quiero Alemania”, a lo que me respondió “Ya está decretado, quedarás en Austria”; yo me fui ese día pensando que a esa señora le faltaba un tornillo, pero como que tenía razón.

Hasta el momento lo único seguro es Villach, y por los vientos que soplan en dos meses estaré allá. Nunca me imaginé un cambio de planes y más que llevo 1 año preparando todo para Alemania, por lo visto me tocará un Keep Calm and Embrace Change.

99 días

Han pasado 51 días desde mi última entrada en el blog, y de verdad que los días se me han pasado volando. Yo soy de esas personas que les gusta contar los días que restan para algún evento.

99

Para muestra un botón

Esto lo hago porque me mantengo ubicado en cuanto a los deadline de todos los trámites que estoy haciendo y me quedan por hacer. Tengo varias anécdotas de estos 51 días que han transcurrido.

Empezamos con los documentos, no hay vaina más tediosa que trámites gubernamentales en este país, de verdad les recomiendo armarse de paciencia para realizar cualquier tipo de trámites en los distintos Ministerios. Como había comentado, mis fechas estaban muy cortas para apostillar y tuve que pedir nuevamente la cita, esta vez la pedí para el día 07/04 contando con que el Ministerio para Educación Universitaria cumpliría con la fecha que me asignaron para la entrega. Me debían entregar los papeles un martes 05/04 –había pedido mis vacaciones en el trabajo para realizar todos estos trámites sin necesidad de andar pidiendo permiso-, cuando me presento allá a las 10:00 a.m, mi grata sorpresa fue que ese día solo estaban dando los documentos con fecha de entrega 29/03, por lo que me tocó echar mi respectiva jalada de bolas hablar con la supervisora y explicarle que tenía la cita para la apostilla esa misma semana en San Juan de los Morros, que vengo de lejos, que viajé en autobús y este se accidentó, y otras mentiritas blancas para que me entregaran los documentos el día que ellos mismos asignaron, finalmente luego de una espera de dos horas me entregan los fulanos documentos –We are the champions de fondo y todo en cámara lenta mientras bajaba las escaleras de la entrada del Ministerio-.

Ahora me toca apostillar, me voy bien temprano al Registro Principal de San Juan de los Morros, cuando llego tenía como 15 personas por delante pero poco a poco van pasando una a una, se tardaban algo así como 10-20 minutos por persona, cuando sólo me quedan 2 por delante ocurrió lo más temido: “Señores se cayó el internet y por ende no hay sistema, tenemos que esperar a que vuelva”, la respuesta casi que en coro fue “el grandísimo $%&#!!”, en ese plan pasaron dos horas y con los minutos perdía las esperanzas de que iba a poder apostillar los documentos ese día -en una de las tantas vueltas que le di al carro que había parado fuera del Registro, me percato que intentaron abrírmela (forzaron la cerradura) y gracias a Dios no pudieron, mal plan quedarse sin batería en San Juan de los Morros, no?-, finalmente logro entregar los documentos y me dicen que los retire el lunes de la siguiente semana. Me presento ese lunes y me entregan mi documentación, sin antes asustarme porque no encontraban mi título universitario porque estaba “traspapelado” en otra carpeta, 30 segundos después de tener los documentos en mis manos se va la luz en la zona y no entregarían más documentación –nuevamente salgo como mi cara de victorioso, con We are the champions de fondo y todo en cámara lenta-.

tapatalk_1459819293379Bürokratie

Durante mis dos semanas de vacaciones que aproveché para hacer las diligencias de la legalización y apostilla, también estudié muchísimo para aprobar el TOEFL. Como aquí en Caracas no tengo internet sino solo en el trabajo me tuve que trasladar dos semanas a mi Heimatstadt en Guárico. Viví en carne propia lo que sufre “el interior” con el tema del racionamiento eléctrico, todos los días la quitaban 2-3 horas sin cronograma establecido y ese calor compadre, y ni les cuento el tema del humero por todos lados, en fin, mis objetivos fueron cumplidos y logré sacar un jugoso 102 de 120 (necesitaba 87 para aplicar a la universidad). Les dejo este link que me ayudó mucho a estudiar en la parte del speaking, la clave de la prueba es conocerla de pie a cabeza y practiquen lo más que puedan, yo hice como 7 modelos de pruebas que conseguí en internet, y con un CD que compré en el pasillo de ingeniería de la UCV que tiene 3 modelos de prueba oficiales del TOEFL. Como anécdota durante la prueba les comento que se fue el internet en medio del listening por 30 minutos, menos mal todo estaba salvado.

TOEFLYa con ese puntaje puedo aplicar tranquilamente a la universidad que quiero, ya inicié la traducción de los documentos que me piden, ya hice la carta de motivación, hoy busqué las cartas de recomendación de unos profesores en la UCV; si todo sale según lo planeado a mitad de mayo estoy aplicando en una de las universidades y a finales de mes en otra, para empezar en teoría en septiembre –toco madera–.

En cuanto al alemán, ya pasé para en el nivel B1.3 en el Goethe Institut. Me cambiaron las clases de los sábados a los días de semana, ya no hay quórum suficiente para abrir el nivel los días sábados porque ya varios compañeros se han ido del país y también porque aumentaron las tarifas en un 60%. Yo continué porque de verdad acá sale más barato que en cualquier instituto de Alemania, y este será mi último nivel acá por lo que quiero ir lo más preparado posible; lo malo es que estoy saliendo muy tarde del Instituto y Caracas parece Silent Hill.

Si les soy sincero, estoy desesperado por irme y por eso cuento los días que me quedan acá; creo que está de más contarles que las cosas están cada vez más caóticas en este país, tuve mi dosis de patria la semana pasada con el hurto de mi celular en el metro, las colas everywhere y los precios por las nubes. A pesar de querer desconectarme del país, mi familia y mis amigos se quedan por lo que no podré desligarme el 100%.

Espero poder escribir próximamente buenas noticias sobre mis aplicaciones a las universidades.